Aseo e higiene para tu perro

La higiene y el aseo constante es fundamental para mantener a tu perro sano y cuidado. Pero ¿qué hábitos y rutinas llevar a la práctica?

Para empezar, algo tan sencillo como cepillarle y acicalarle el pelo con un buen cepillo es importante en su día a día. Además, también ayuda a crear un vinculo con nuestra mascota y más si se trata de un cachorro, que aún necesita más cuidados y afectos. Esta acción fortalece el pelaje del perro y elimina la suciedad adquirida a lo largo del día. Cada raza tiene un tipo de pelo y en las tiendas especializadas en estos productos dispondrán de una amplia gama de peines y cepillos para perros.

Otro punto básico en la higiene de nuestras mascotas es el baño con agua y jabón. Un perro de pelo largo necesitará como mínimo un baño mensual mientras que uno de pelo corto quizá pueda requerirlo cada dos o tres meses. Para determinar esta frecuencia también hay que tener en cuenta el estilo de vida del perro: un can que viva en un entorno rural necesitará más baños que uno que se desenvuelva en la ciudad. Utiliza un champú adecuado para tu perro y no uno para humanos ya que el PH de la piel de ambos es diferente y nuestros productos podrían dañarles. Procura también que el agua esté acorde a su temperatura corporal, un par de grados más alta que la nuestra. Para el secado utilizaremos toallas o aire tibio.

Dos cepillados de dientes a la semana ayudarán a nuestros perros a prevenir enfermedades bucales así como mal aliento e inflamaciones, dolencias e infecciones en esta zona. Para ello utilizaremos pasta dental especial para perros, nunca la nuestra. También hemos de cortarle las uñas con cortaúñas o tijeras adecuadas para perros. Unas uñas largas resultarán muy molestas y dañinas tanto para él como para los demás.

Por último, revisa sus ojos y orejas. Limpia sus oídos con algodón húmedo en agua tibia–nunca con bastoncillos que pueden empujar la cera hacia dentro- para evitar infecciones y repasa también el contorno de sus ojos con el mismo elemento para mantenerlos libres de legañas.