Cuidados para un cachorro

Un cachorro en sus primeras semanas de vida, como un bebé, siempre necesitará infinidad de cuidados más que un perro adulto. La vida del hogar al recibir a este nuevo miembro cambia y se focaliza en atender al pequeño, pero a veces no sabemos qué hacer ni qué es lo más adecuado para nuestro recién llegado.

Si la madre del pequeño también vive con nosotros, ella será quien le proporcione alimento y quien le estimule para hacer sus necesidades, puesto que por sí sólo no se valdría. Si este no es el caso y hemos adoptado a nuestro pequeño tras nacer, seremos nosotros los que actuemos de “madre” para él.

Antes de nada, adaptaremos un lugar para él en una estancia a una temperatura agradable donde el cachorro no pase frío. En la primera semana, en la cual los cachorros están aún ciegos y sordos, tendremos que alimentarle cada tres horas con leche especial que sustituya a la materna y estimularle con algo húmedo que simule los lengüetazos de la madre para que haga sus necesidades.

En la segunda semana ya tendrá algo de fuerza para dar algunos pasos y al comienzo de la tercera ya abrirá sus ojos y oirá los estímulos sonoros de su alrededor. En la cuarta, podemos incluir pienso adecuado para cachorros en su alimentación además de la leche para que se vaya acostumbrando hasta que en la quinta o sexta semana ya sea un perro juguetón e inquieto que ha eliminado la leche de su alimentación para darle paso al pienso 3 veces al día, siempre con los nutrientes y aportes necesarios para él. Entonces también será hora de darle pequeños paseos en el exterior y ya lo habremos trasladado a su cama para perro “adulto”. Hasta que empiece a dar sus primeros paseos tendremos que habituarle a un lugar de la casa donde hacer sus necesidades.

También son fundamentales los cuidados médicos. En su primer tiempo de vida debemos llevarlo al veterinario para que le haga un chequeo y establezca su calendario de vacunas.

Las primeras semanas de tu cachorro no serán tarea fácil pero será muy satisfactorio ver como tu pequeño crece sano, fuerte y bien educado. Cuídale, juega con el y enséñale unas pautas y hábitos para que haya una mejor convivencia entre el perro y las personas del hogar.