Pautas para un buen descanso

Ya hemos comprobado que para un perro también es fundamental pasar las horas necesarias en su cama y tener un descanso satisfactorio. Pero ¿cómo podemos contribuir a que esto ocurra?

Desde que el perro llega a nuestra hogar, tenemos que ayudar a que tenga un buen descanso. Si en ese momento todavía es un cachorro, hemos de imponerle determinadas normas de comportamiento desde su llegada. Hay que tener en cuenta que un cachorro es como un bebé al que aún hay que enseñarle los hábitos y rutinas correctas. Por ello, es muy importante que le acostumbremos a un sitio fijo para dormir. No cambies continuamente de ubicación la cama de tu perro, ya que entonces no establecerá un hábito y dormirá en cualquier sitio de la casa, lo cual puede suponer un desorden en sus rutinas de sueño. Aunque no es tarea fácil y los primeros días le costará un poco, nuestro cachorro acabará sintiéndose relajado en su cama para perro y cada vez le costará menos conciliar el sueño.

El hecho de ubicar su cama en un sitio fijo también es una pauta igualmente necesaria para los perros jóvenes y adultos, aunque ellos suelen acostumbrarse rápido. Además de una cama para perros cómoda también podemos proporcionarle mantas o un cojín para mascotas. O, según que razas grandes de perros, instalarle una caseta fuera si disponemos de jardín o lugar para ello, siempre que esté bien aislada y protegida y que tenga su respectiva cama dentro. Sea donde sea, procuraremos que el lugar que elijamos para su cama esté alejado de ruidos o molestias y esté a una temperatura agradable para que el perro no pase frío ni calor.

También es recomendable adaptar su descanso al nuestro. No es difícil para los perros coordinar sus horas de sueño con las nuestras y adecuarse a nuestros hábitos y, además, esto hará que ambos descansemos más tranquilos.

Y no olvidemos la buena alimentación y la actividad física, dos factores fundamentales para que nuestros perros tengan un buen descanso asegurado.